sábado, 5 de julio de 2008

¿Pato o conejo?

¿Qué ves, un pato o un conejo?

El testamento del jeque



Al morir el jeque, ordenó que se distribuyeran sus camellos entre sus tres hijos de la siguiente forma: la mitad para el primogénito, una cuarta parte para el segundo y un sexto para el más pequeño. Pero resulta que el jeque sólo tenía once camellos, con lo que el reparto se hizo realmente difícil, pues no era cosa de cortar ningún animal. Los tres hermanos estaban discutiendo, cuando ven llegar a un viejo beduino, famoso por su sabiduría, montado en su camello. Le pidieron consejo y este dijo:
- Si vuestro padre hubiese dejado doce camellos en vez de once no habría problemas.
- Cierto, pero sólo tenemos once - respondieron los hermanos, a lo que el beduino contestó:
- tomad mi camello, haced el reparto y no os preocupéis que nada perderé yo en la operación.

¿En qué se basa el beduino para afirmar tal cosa?

Los tres cofres

Una joven princesa tenía tres cofres: uno de oro, otro de plata y otro de plomo.

Dentro de uno de ellos estaba guardado su retrato.

Para casarse con ella, el pretendiente había de adivinar en qué cofre se hallaba.

Cada cofre tenía inscrita una frase, pero sólo una de ellas era verdadera.

El cofre de oro rezaba: "El retrato está aquí"

En el cofre de plata se leía: "El retrato no está aquí"

La inscripción del cofre de plomo era: "El retrato no está en el cofre de oro"

¿Podrás tú adivinar el cofre que contiene el retrato?

miércoles, 2 de julio de 2008

Los problemas del profesor de francés

El nombre de este blog viene de Français Langue Étrangère, francés lengua extranjera, y su contenido intentará reflejar las inquietudes de un profesor de francés en Catalunya.

¿Y qué es eso de las inquietudes de un profesor de francés en Catalunya? Pues muy sencillo: no creáis que el profesor de francés se enfrenta a los mismos problemas que el de inglés, ni mucho menos. En la mayoría de los institutos de Catalunya, el inglés es la primera lengua extranjera, mientras que el francés se imparte únicamente como optativa. Y aunque la Generalitat se declara impulsora del francés como segunda lengua extranjera, los profesores de francés no vemos el impulso por ningún lado.

Todos los profesores (de francés, de matemáticas y hasta de corte y confección) somos conscientes de la importancia que el inglés tiene para los estudiantes, nadie la niega. Los profesores de francés no pretendemos usurpar el puesto a nadie, y, de hecho, nuestros compañeros de inglés lo saben y suelen ser los primeros en defendernos (ellos también están convencidos de la conveniencia de conocer más de una lengua extranjera). Entonces, ¿por qué el Departament d'Educació suprime puestos de profesor de francés en los institutos públicos, pese a la demanda que tiene esta lengua por parte de los alumnos?, ¿por qué, en muchos casos, los profesores de francés nos vemos obligados a completar nuestro horario impartiendo otras asignaturas en las que no nos sentimos suficientemente preparados?

Cuando empecé en la enseñanza creí, ingenua de mí, que tendría un horario dedicado a la docencia del francés al cien por cien... Y no fue así: este año he dado seis horas de francés por semana, y el resto lo he completado con castellano y optativas de castellano; el curso próximo la cosa mejorará: entre ocho y once horas de francés y el resto Aula d'acollida.

Y ya sé que no somos los únicos en situación desventajosa, que las circunstancias de los profesores de latín y griego son similares y las de los docentes de otras lenguas extranjeras, aún peores. Pero, ¿no os parece que el impulso de las segundas lenguas extranjeras y de las lenguas clásicas redundaría en beneficio de la calidad de la enseñanza?